miércoles

No trens

Por un segundo creo que no hay elegir, y me pierdo en un silencio incalculable, en una bóveda de plástico blanco. Me levanto y mis manos inmóviles me someten al tiempo, el terreno se consume poco a poco, soy un frágil objetivo, floto, conllevo el cuerpo esperado eternamente, la máquina no cesa, no dispara, no planea, no hay práctica en ella, unicolores al vacío, rudimentario, mortífero, espiraloso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario