viernes

Jorrór (parte 2)

Jueves a la noche, lluvia, frío y viento en el lejano campo lejos de todo, valga la pena. Ella, como siempre sola en su cuarto, velas encendidas, el cenizero cargado y disfrutando de una lectura trivial de libros causilocos. La casa es grande, dos altillos en cada ala, inmensa. En un momento de su cálida lectura escucha ruidos de cristales en la cocina, que parecieron estrepitarse hacia algo, justo debajo de su dormitorio. Pero ella desesperada, se levanta de su lecho adormecedor y se balancea hacia el lugar del hecho, en un vaivén baja las escaleras, lo único que logra ver son unas variabilidades de tamaños de vidrios y una ventana que al parecer estuvo en problemas. Pero no fue al caso, ella reviso todo en vano, su teoría dispuso al viento haber cometido todo. Decidío etonces disponer de una comida rápida, cuando abrió la nevera su sorpresa fue exquisita, la cabeza de un animal canino sofocó sus ojos por dentro y relleno sus intestinos de escuajicas y grotinjas entrañas destrozadas y aglutinadas por el sabor del hambre producirse entre la grieta. Cuando regresó a su cuarto devolvió a su mente tal cálida lectura, ya acostada, logró ver como las hojas que apaciguaba en la somnolencia se llenaban de sangre suya por debajo mismo del marcador de tales papeles escritos , comenzó a sublevar el estertor agonizante de las ultimas horas, a perpetuar por el dolor del mareo explosivo e incontenido, a desatar la furia por el rival del día, aunque los gritos incompetentes tambíen sean en vano.

lunes

Síndrome de quo

La mera responsabilidad de ciertas acciones, nos hacen un tanto frágiles dentro de un mundo que no podemos escapar fácilmente. Cuando vamos camino a casa, amasijamos tal vez algún portal de sueño irrelevante, con sospechas de silencio entretenido. Esa mañana que nos trae el flujo de un torbellino, sosegado por palpitar contracciones de alta calamidad. Balbuceamos en aquella parte del tiempo todo momento hasta encontrar el punto en donde se concentran ciertas formas cromatizadas de stereogramas inmutables.
La luna y el reloj, conservan la niebla de una noche abrumadora y con escapes de un montón de probabilidades elocuentes. Ni el reflejo en la pantalla, ni un viaje al mar azul convertido en plataforma interpersonal. Es... Invisible, Viejos ratones del tiempo..


Oso del sueño suave dibujo,
ven a mi casa en la ciudad descalza...
Rompe los cercos que te maniatan,
todo está bien es solamente tuya...
Abre mis ojos! abre mis ojos.

Hola, hola.
Es lo que dijíste cuando me víste.
Hola,
Es lo que dijíste cuando me víste.
Hola señor, señor sol...

Abre mis ojos abre mi sol,
abre mis ojos abre mi piel la tuya...
Dentro del mío sangra la fruta,
luz de la lluvia sobre la primavera...
Luz de la lluvia! abre mis ojos.