martes

El sol de cerca te pega en la cara

Cuando aquel domingo me enteré que era soleado se me cayó un torbellino de especulaciones semidirectas y no tan catastróficas. Es que, encontramos un quehacer dentro del tan usurpado tiempo y realmente en la práctica no es tan así. Con tanto entretenimento es dificíl hacer que el barco zarpe en altamar y sobreviva de tsunamis poco menos que peligrosos. Esa claridad de querer entorpecerse y ahondar recursos necesarios.... nooooooo, porqueeee, quien me mandooooooo, de todas formas, es cuestion de ir y volver, en este caso que viene y se va. ¡Pero no se pueden ir tan rápido! 'tengo que controlarlos!!.. oh mis flores! péndulo de mis ojos. Voy a cerrar este trato con unos versos que tal vez se encuentren en la proa de algún barco o en una botella verde-tibia o en los brazos de un resfrío enmasacarado.

Oh claridad!
emerge de mi sangre inescrupulosa!
admira a tu noche que se olvidó de recordar!
apaga entre tus luces el viento del ayer!
rompe las cadenas del respirar agobiante!

Pobre de aquel que no conmueva ni a una vieja
que al pedirle la hora solo en él hay dudas
y no se otorga en si mismo la puerta del espanto
ni de amor, ni desengaño, ni propuestas, ni maltratos.

2 comentarios:

  1. Diría eso de la gente común. Con tanto entretenimiento difícilmente sobrevivan a la guerra.

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  2. Hay que tener en cuenta que a veces la verdadera joda (barco), está en el medio de la tormenta (tsunami).

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