jueves

Molesto sueño

La forma nefasta que agudiza un sentido propio de porcelana no aclara las dudas enfermas que resultan de un prefacio movimiento de incógnitas respuestas, de todas maneras existe tal cuando se sucede una sobre la otra (repuesta) y queda en vano toda oportunidad de crecer sobre índoles plateadas. La enfermedad de este mundo no contamina la perpetua religiosidad benévola en recónditos e inauditos paisajes semi-desérticos que solventan toda estructura pormenorizada en grados estupefactos, atractivos de por medio.

Oh! aire, que harás de mi cuando el vacío contemple tu verdad
oh! viento, tu peso es carga para mi espalda... y demasiada
mañana! que será sin vos, no contemples la sombra que tu reflejo es acertijo!
quedate! que el camino me persigue y deja rastros de infinito olvido

Sol sofisticado

La penumbra ruidosa otra vez me aclama y persigue mi sombra, no acaricia el suave precipicio de recuerdos que se rompen verticalmente. Es que, la suma de aconteceres relevantes amortiguan la moraleja ya anticuada,la bienvenida sobre horas permanentes que dan a gusto las dosis permitidas sobre una especie de acuerela no tan distante pero que se asimila la verdad escondida en laureles de hierro casi platinados.
La suavidad de la noche, es como el jabón casi-tocador que culmina con un espasmo admitido por melancolicos y risiueños atardeceres, determina el colapso anti-territorial que abanica una gran parte de un ser que quiere segui estando vivo pero sabe que de a poco se nutren los cimientos de su tumba, que la oscuridad lo escabulle en formas paranormales y no resalta el poder de una especie de magnetismo entretenido por aureas incoloras. El hecho de contemplarse sobre una tesis de antagonismo superflúo, noooo, lo seguirá condicionando como un "quehacer" fácil y catalogado por tonos de espesas hojas disueltas, estrechas, comprimidas (tal vez).

viernes

Remanso de corales

Como la miel hizo estragos en el paladar
y el café hizo poros en los huesos
y el fiel elemento de antemano no espero su oportunidad
Es que el mundo no deja ser a ese punto
no deja aferrarse al estado principal
incluso cediendo a esa sublevación típica
como es que el límite exterior, en continuidad de cambios
se recrea otro mundo solo por el anhelo
a "esa" fruta prohibida


"Cuando te tambalees bajo el peso del dolor,
cuando ya no te queden más lágrimas,
piensa en la hierba que reluce...
después de la lluvia."

Canción de cuarto creciente


Puedo ver las gotas de lluvia sobre tu cara
ellas te preguntan si querés creer
y tus labios contestan que si, pero
el vendaval, te sostiene
la sal espesa, se ríe en tus arterias
el piso no se hunde solo
hace al cielo desplomarse

Figuras esbeltas de paladares antiguos,
enemigos de los sueños rotos,
configuran órbitas de habituales paisajes
rellenados de arena nefasta.
Pero oímos la voz que nos calma
desde los cimientos de aquella noche
sobre los escombros de un espejo lastimado

Si tu reflejo no ve mi agua
es que tu sombra vio mi confusión
y esa es una casa, de inmensos balcones
no podría caerme! y no podría ver antes!
que tu sonrisa desprende mis "no-olvidos"

Sobre tus pasillos camino
como en un laberinto eterno
buscando luces apropiadas
recortando flores enigmáticas


Su visión imprecisa no canaliza la forma aguda de antenas colapsadas.