miércoles

Árbol onírico


No me importa si no das sombra
si tu aire atrae cigarras
de aquella noche volcada
por
vasos de plástico
y
siluetas de alcohol

Qué interesa si alguien te mece,
si tu corteza esta tan atrapada!
que el cautiverio de muchos
es podar tus brazos a su bienestar.

Fuegos de esa hoguera
aclamen su calor
que hace tiempo esta perdido
entre témpanos de algún muñeco
de nieve gris
de nariz chata

La plataforma adecuada para llegar hasta lo alto
y querer encontrarse a sí mismo, en la inmensidad,
es aquella que atraviesa y se golpéa
contra sublimes vibraciones, que desde el mismo cielo
van cayendo como la gota de lluvia que cae en tu ojo
como ese retrato que espera el roce de sus manos aún sin ser visto.

domingo

Orange's Juice

Limitado por su lengua
babíó el jugo anaranjado
despertó y la vio durmiendo,
y se interpuso en su sueño

Solo él describe, que ella era en si una luz
no sabe si era real o de arena
o si la trajo un día, el sol de algun planeta
quizas abrió una puerta y se llevó una escalera
o su sangre, o su sonrisa, o su miedo o su vendimia

Probablemente haya curado algún dolor nefasto
ese que le jodía como los mosquitos denoche
o también encerró a ese árbol
que no tenía mas duraznos reventados
se sabe que se llevaría el no-olvido
y se desvanecería con los días amigos

Ahora él solo espera por saltar un charco
y mezclarse entre jardines poblados
levantar mas vuelo hasta encontrarla de nuevo
quizas ella este mirando al barco que la lleve,
hasta el mas sofisticado de los atardeceres.

Realmente Impactante

Las costas rochenses tienen una especie de polo magnético, como una continua sucesión de estados inalterables, y ni que hablar el paisaje de sus playas, por momentos eran climas de eternos paraísos.
Estos días aliviaron mi sangre escrupulosa, desbordaron mi caudal de primerísimos primeros planos y eso que andaba sin la cámara.
En la Esmeralda (280 km de Mdeo.) existía esa armonía tangible, palpable a los ojos, los señores árboles, dueños del viento, nos dejaron reposarnos sobre su atinente sombra emancipadora de bienestar y tranquilidad suprema. Las olas de sus playas, implacables, frenéticas y de puro vuelo, fuertes y ambiciosas como para resonar la eufória. Es que nuestro toque se sintió desde el momento que pusimos el primer acorde en el fogón de Sáuron (sic) y el incendio quedó sobre nuestra piel hasta llevarnos a unos vaintialgo de km. donde todo era ruido, colores y tragos especiales. Esa "punta satánica", y que nombre tiene puesto!!. Pero mejor hablar de eso en la otra entrada.
Es cierto que lo lindo dura poco lamentablemente, la respuesta del por?qué, nadie la encontrará, es como que el sol tuviera solo algunas horas para enviarnos rayos amigables, mis procesos perceptivos no me agudizaban la absoleta realidad. Ay que pena, Ay.... que pena, ay.