domingo

Realmente Impactante

Las costas rochenses tienen una especie de polo magnético, como una continua sucesión de estados inalterables, y ni que hablar el paisaje de sus playas, por momentos eran climas de eternos paraísos.
Estos días aliviaron mi sangre escrupulosa, desbordaron mi caudal de primerísimos primeros planos y eso que andaba sin la cámara.
En la Esmeralda (280 km de Mdeo.) existía esa armonía tangible, palpable a los ojos, los señores árboles, dueños del viento, nos dejaron reposarnos sobre su atinente sombra emancipadora de bienestar y tranquilidad suprema. Las olas de sus playas, implacables, frenéticas y de puro vuelo, fuertes y ambiciosas como para resonar la eufória. Es que nuestro toque se sintió desde el momento que pusimos el primer acorde en el fogón de Sáuron (sic) y el incendio quedó sobre nuestra piel hasta llevarnos a unos vaintialgo de km. donde todo era ruido, colores y tragos especiales. Esa "punta satánica", y que nombre tiene puesto!!. Pero mejor hablar de eso en la otra entrada.
Es cierto que lo lindo dura poco lamentablemente, la respuesta del por?qué, nadie la encontrará, es como que el sol tuviera solo algunas horas para enviarnos rayos amigables, mis procesos perceptivos no me agudizaban la absoleta realidad. Ay que pena, Ay.... que pena, ay.

No hay comentarios:

Publicar un comentario