martes

Residuo Terrestre


Veo la forma, del plato, a punto de romperse entre tus dedos y es por eso que hoy vamos a tratar para desmaterializar las partes en que nos permanecemos atados, como un conjunto de presentaciones casi implacables.
Cuan confortante es ver los enemigos tirados en el piso suplicando compasión!. Esquivar las balas del habla, hace al parecer algo benefactor, quizas por no estar preparado para un posible "encuentro cercano de casi cuarto o quinto tipo". Me aborrece comprobarlo y no es el caso para eso, solo espero entre nubes friás para fumar el puro del gran pez. Las horas moldean tu espiritú rodeado de arlequines y paredes negras, tu suspiro y respiracíon tiemblan cuando presumen odiosos aforismos, detras de ti se encuentra la fábula mas mitológica, esa la cual debió intervenir para que no compren las hortalizas mas hermosas y para que no rompan la unión del fuego con el humo. Como la costumbre se impone, ella destella brillos incandescentes en donde sea, enfrenta causalidades banales para solventar los conflictos establecidos. Ser enemigo es chocar con lo no estable, es estar entre el vulgo, prevenir la rutina agotadora, atormentarse hacia lo desconocido. Situaremos hoy al pensamiento en etapa indocrónica, en espacio y no-tiempo (concebido como una especie de agujero negro) delimitado por voces altamente codificadas y por otras que no están, tratando de incuir al objeto como tropador de sueños o derrocador de montañas. La masa adquiere el mal pensar en manifestaciones deterioradas, nadie conoce los límites ni el "juego fronterizo" de tales afirmaciones como la co-determinación mcluhiana, evadir las fronteras es solo una parte para sobreponerse a ellas.