jueves

Lúgubre Amanecer


Sed, vas a golpear mi lengua, con la certeza de volver, única insaciable, de vos dependo y te soporto al despertar mañana. Desde aquella parte insoportable, de la luz por la que pasa, por sus ojos de frialdad, de insignificante tormento. El recorrido termina, después del estertor, que envidia el suspiro y amasija los asombros, se vuelve siguiendo una intensidad y lo sé, que solo vos vendrás por las horas, no es real el grito, es caída desde lo alto, para perderse y olvidar extrañar la calma apresurosa.
El sueño del viajero, que conmueve a viejos árboles y fortalece las distancias del agudizado invasor, inquieta bestia, atada en los escombros. Los impulsos de esta tierra fueron vistos en el pasado, no queremos más que dar el sentir, hasta que encerrado estás, entre lo hondo mas profundo, (sin salir del abismo, agotante es también esta caída) construido por esa aparente razón, que tapa la vista, además acalambra tu fiebre y quiere hacer quizás, escuajos, en tu sonrisa. Tonto amanecer triste e inseguro, das instantes solo para irte a un lugar en cualquier parte, de esta Tierra escuálida vulgar.

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