domingo

Balsa de Acelga

Quiero verte, pero cerca de esos árboles
que vuelven lejos hasta la armonía de un tiempo
desde aquel ángel que no quiso mentir
y no se dio cuenta, que todo era un sueño
superficial y disoluble fácilmente

No quiso la tierra probar las almas
que se balanceaban ilusamente
sobre un mundo incompleto y defectuoso

Ahora paseas así de frágil
en un dócil segmento de ensoñación
probando cócteles de triviales inspiraciones
acariciando presagios de tajantes días de sol

Cómo venir en vos ahora si
estás lejos desde lo alto y lo bajo
volvés pero seguís lejos
tanto que alcanzo solo
aturdidas esferas
penosas estrellas
halos de cristal del mar