martes

Silencio

La música de tu sangre
creyó en un momento
que apagar las llamas
es tan fácil
como desbordarse en un caudal
de esqueletos
y es que no tengo la armonía
para tu paisaje desordenado
si cada vez que me despierto
cada mañana o mediodía
esta el vendaval
después de la lluvia
después que las lagrimas
y el vacío perdido en las hojas
y la verdad pisada a cada rato
en todos los minutos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario