martes

Perséfone

con tanta lluvia caída
los amargos olivos ya no quieren
decidir su próximo tiempo
se olvidan como vos
del sol

te caíste en ese inframundo
atravesando otra mirada en la niebla
hacia el distante placer
del dios
oscuro
de todas las palabras

lento igual volvés
porque probaste su fruto
su semilla
para renacer de nuevo
y darle a la tierra
ese filántropo reverdecer.

sábado

Oscilación Nro7

...de seguir trayéndote
hasta donde no hay lugar
para el vendaval
y la pálida tormenta
o hasta donde caigan
los nidos de los pájaros
ya muertos
Que ocioso el bienestar
incalificable parecer abrupto
simple y veloz, no se ve
y si lo creés pensando
que lo imaginas
mm, no es claro
es como vacilar solo para morirse
exclusivamente de sed.

No te creo

despegar muy simple
me hace creer
que a tu propio yo
no le alcanza
para ver la pantalla
lejos de los portales
a través de otro sueño
que no me despierto por más
que quisiera
ver la luz
vibrando desde el sol
o preguntar
¿que hora es?
mirando las luces
de algún reloj

Anticuado circular

desde tu casa interna
te fuiste y nos fuimos otra vez
mas lejos que siempre cerca
y ahora de vuelta me vuelvo
anticuado y fuera de moda
si pudieras abrirte
a la nada, a la muerte
conseguirías parte de libertad
y sangre en los pasillos
no caerán más esas tormentas
que por sobre vos atropéllo
es que es la humanidad de tu ser
que hace incinerarme
hasta muy tarde
y no encuentro aparente traslado ahora
para entender esa parte
desde donde pisamos
hasta donde caemos
casi sin rumbo
y en el mismo lugar.

miércoles

[Metamorfosis]

eeeeee.... holaaa. probando.. unos.. tres... dos, bueno y después de todas las boludeces que escribí... voy a citar a Walter Benjamin..!! eh? ah ta..

"(…) Cuanto más me asimilaba al animal en todo su ser, cuanto más me convertía
interiormente en mariposa, tanto más adoptaba ésta en toda su conducta las facetas de la resolución humana, y parecía, finalmente, que su captura fuera el premio con el que
únicamente podía recuperar mi existencia humana. Pero, aun cuando lo conseguía, me
quedaba el fatigoso camino para volver del lugar de mi afortunada cacería al campamento, donde saldrían de la caja de herborista el éter, el algodón, alfileres con cabezas de colores diferentes y las pinzas. ¡En qué estado dejaba atrás el recinto! Las hierbas habían quedado tronchadas, las flores aplastadas, ya que, por añadidura, el cazador había lanzado su cuerpo detrás de la red. Y por encima de tanta destrucción, rudeza y violencia, se sostenía en un pliegue de la red, temblando pero llena de gracia, la asustada mariposa. Por este camino penoso, el espíritu de la condenada a muerte pasaba a formar parte del cazador."
W.Benjamin