martes

Perséfone

con tanta lluvia caída
los amargos olivos ya no quieren
decidir su próximo tiempo
se olvidan como vos
del sol

te caíste en ese inframundo
atravesando otra mirada en la niebla
hacia el distante placer
del dios
oscuro
de todas las palabras

lento igual volvés
porque probaste su fruto
su semilla
para renacer de nuevo
y darle a la tierra
ese filántropo reverdecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario