lunes

No quiero estar toda la vida como en el sueño de una avispa

Ni la princesa Leia, ni la teniente Ripley, ni la perfección de Leelo, entendería el sueño atrapado de una avispa. Mi mente juega malas pasadas, y no se para que llamarte supongo que para escuchar tu voz. Tan fructífero entendiste,  no soy la parte que completa, si mueves mi alma en todo momento. Toda esta vida nos preguntaremos por qué, porqué insistir,  porque levantarse, podemos hacer como Neo y elegir. Las cosas aparecen para mediarnos instrumentalmente. Es real mi sentido?, esta acá junto a mi y con vos. Tenemos que tomar la eternidad y deshacerla. Jugar, perder y ganar, ahora las sombras están acá junto a mi y con vos. El ensueño del insomnio de vuelta aparece, perdiendo el tiempo en tu cabello quizás,  no puedo buscarme mas, el limite fronterizo donde se aloja el segundo antes de despertarse, ahí mismo, justo ahí, probablemente vuelva a verte.


Si en realidad, hay que hacer como Neo y seguir insitiendo, aunque nunca tendremos nada del propósito de nuestra existencia, de todas formas la posibilidad de elección siempre está entre nosotros.

Smith: ¿Por qué? ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se levanta? ¿Por qué sigue luchando? ¿Acaso cree que lucha por algo, además de por su propia supervivencia? ¿Podría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad? ¿Es por la verdad? ¿Tal vez por la paz? ¿Quizás por el amor? Ilusiones, desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo. Todas son tan artificiales como Matrix, sí, es cierto, aunque... sólo una mente humana inventaría algo tan insípido como el amor. Debería ser capaz de darse cuenta. Ya debería saberlo. Usted no puede vencer, ¡es inútil seguir luchando! ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se resiste? Neo: —¡Porque lo he elegido! 


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